Cuidados de los crisantemos

Cuidados de los crisantemos

El crisantemo es una planta muy conocida por adornar las tumbas en los cementerios, pero ésta puede lucir en nuestras casas y jardines en todo su esplendor gracias a su colorida y tardía floración.

En las siguientes líneas hablaremos del cuidado y mantenimiento de los crisantemos, ofreciéndote una serie de consejos prácticos para que puedas cultivar unos bellos crisantemos en tu jardín o terraza.

Los crisantemos son originarios de Corea, aunque actualmente es una planta de culto en Japón, donde se ha convertido en la flor preferida por los japoneses. Allí se llama también Flor de otoño y es símbolo de placer y felicidad.

Hay una amplísima variedad de crisantemos. Son muy conocidos por sus colores rosas, rojos, naranjas, amarillos o blancos. Además de su vivo colorido, otra de sus ventajas es su floración tardía, hasta noviembre, llenando nuestros jardines de color cuando el resto de las flores comienza a desaparecer.

Plantación de los crisantemos

Los crisantemos hay que plantarlos generalmente en primavera, ya que aunque éstos no florecerán hasta el final del verano o principio del otoño, para esa época estarán bien arraigados y resistirán mucho mejor la dureza del otoño y del invierno .

Si compramos crisantemos en maceta en otoño podemos plantarlos directamente en el suelo, maceta o jardinera, a ser posible con terrazo. No obstante la resistencia de éstos será menor. Debemos escoger un lugar bien soleado para favorecer su floración.

Los crisantemos perennes pueden plantarse desde marzo hasta mayo en viveros o plantarlos directamente en primavera. Los crisantemos anuales se pueden sembrar desde febrero hasta marzo viveros. Los plantaremos en la tierra en primavera, respetando una distancia mínima de unos 50 cm. Igualmente podremos sembrarlos directamente en el mes de mayo.

Cuidados de los crisantemos

Los crisantemos exigen muy pocos cuidados, salvo regarlos con regularidad si no llueve. Quita las flores marchitas a medida que éstas aparezcan, para promover la aparición de nuevas flores.

Riégalas cuando su tierra esté seca, especialmente si has cultivado los crisantemos en maceta. Éstos necesitan de un suelo húmedo para desarrollarse correctamente. No mojes su follaje para evitar la aparición de enfermedades como la roya o el moho.

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