Consejos básicos para el cultivo de cáñamo

Consejos básicos para el cultivo de cáñamo

Sin duda el cultivo de cáñamo es bastante complicado si no se tienen unas nociones básicas y es por ello que se debe tener en cuenta algunos puntos antes de empezar porque se trata de un tipo de cultivo que va a requerir de bastantes recursos y atención para funcionar de forma eficiente. Si quieres cultivar cáñamo o te interesa conocer más datos te recomendamos hacerlo de forma eficiente revisando los siguientes consejos para el cultivo del cáñamo.

Mejor usar semillas

Por mucho que algunas personas te hayan dicho que lo mejor son los esquejes los expertos recomiendan empezar a cultivar cáñamo siempre a partir de semillas. Cultivar con esquejes es bastante más arriesgado porque se trata de copias genéticas como la planta madre original y por tanto pueden llevar incluidas deficiencias e incluso enfermedades. Si vas a usar un esqueje elige siempre plantas que conozcas para poder empezar con un buen cultivo de cáñamo o de lo contrario decántate directamente por las semillas.

La genética de las plantas es importante

Aunque no lo sepas, es importante que tengas en cuenta que la genética de las semillas es fundamental a la hora de cultivar el cáñamo y es por ello que es muy importante elegir con cuidado las semillas si quieres que tu cultivo sea un éxito. En cuanto a la variedad que debes escoger esto dependerá de tus gustos personales y del tipo de producto que estés buscando. En cuanto a los genes de las plantas que escojas, será muy importante tener en cuenta tu entorno. Para los cultivos de interior con poco espacio, como nos explican en Honorfires.com, lo mejor son las variedades autoflorecientes mientras que para grandes espacios exteriores los arbustos de cáñamo grandes y frondosos siempre serán una mejor alternativa.

Las semillas feminizadas

Como te indicábamos más arriba, es más adecuado seleccionar semillas a elegir esquejes, pero además, nos parece también clave el elegir siempre semillas feminizadas para poder realizar unos buenos cultivos de cáñamo. De lo contrario el proceso podría ralentizarse e incluso podrías encontrarte sin plantas productivas al pasar el tiempo. Estas semillas no cuentan con cromosomas masculinos y por tanto todas las plantas que resultan de ellas producen buenas flores. Con este tipo de semillas ahorrarás tiempo y además evitarás algunos problemas como por ejemplo que una planta macho pueda generar polen y polinizar a las plantas hembra. Si esto pasa las plantas hembra dejarán de producir cogollos con resina para crear semillas.

Utiliza fertilizantes

Por supuesto, para cultivar cáñamo con éxito también será fundamental el uso de buenos fertilizantes y suplementos para tus plantas. Sobre todo si la tierra no es muy buena o está agotada será fundamental usar este tipo de productos para mejorar la salud de tus cultivos de cáñamo. Ahora bien, se debe tener mucho cuidado con su uso para no quemar ni debilitar las plantas porque si nos pasamos con los fertilizantes podemos llegar a bloquear todos los nutrientes de la planta e incluso a impedir que se produzca la fotosíntesis de forma eficiente.

El mejor suelo posible

Ahora bien, además de usar fertilizantes, sin duda es fundamental contar con un suelo de calidad para el cultivo del cáñamo. Para poder mantener unas plantas saludables y que crezcan fuertes y bien robustas es fundamental que cuenten con todos los nutrientes que necesitan y que irán cogiendo del suelo desde sus raíces. Aunque los suplementos pueden ayudar sin duda un suelo de calidad siempre será una mejor alternativa para conseguir mejorar un cultivo de cáñamo.

Sembrar en un suelo con una calidad pobre provocará que a la larga todas tus plantas tengan deficiencias y carencias de minerales y de sustancias químicas que pueden llegar a retrasar con mucho su crecimiento y también a reducir la calidad de todas las flores. Por tanto, para conseguir que un cultivo de cáñamo reciba los nutrientes que necesita se deben elegir suelos orgánicos de calidad con muchos nutrientes.

El flujo de aire

Por otro lado es importante valorar también el flujo de aire para conseguir un óptimo resultado en tu cultivo de cáñamo. Un buen flujo de aire es una gran alternativa para mantener una óptima calidad de aire en tus plantaciones pero también para evitar que tus cultivos desarrollen moho, que suele preferir siempre los ambientes más estancados, con poca ventilación y húmedos. Para conseguir una buena ventilación, si tu cultivo de cáñamo está en interiores lo mejor es usar ventiladores y sistemas de aire de extracción para poder renovar el aire eficientemente.

Cuidado con la humedad

Asimismo, otra de las principales enemigas de los cultivos de cáñamo es la humedad. Se trata de un aspecto que mucha gente ignora y que es realmente importante para poder tener éxito porque la cantidad de vapor de agua que hay en el aire es fundamental para que un cultivo pueda crecer sano o con deficiencias. Este tipo de humedad se puede ajustar usando humidificadores o deshumidificadores según el caso. Para medir la humedad se utilizará un higrómetro. Al principio, en la etapa vegetativa las plantas de cálamo necesitan de un entorno húmedo mientras que en la floración es importante bajar un poco el nivel de humedad para situarla alrededor del 40 por ciento. Si la humedad es abaja en la floración es más improbable que se forme moho y por tanto las plantas crecerán mucho más fuertes y saludables.

La luz es básica

Por supuesto también es fundamental tener en cuenta la iluminación a la hora de realizar un buen cultivo de cáñamo. Las plantas requieren de luz para poder vivir bien pero en este caso no todas las fuentes de luz son válidas. Las luces o lámparas clásicas no serán suficiente para las plantas de cálamo de interior así que en estos casos se tendrá que escoger lámparas muy potentes y de gran intensidad como por ejemplo las lámparas LED.

Cuida la temperatura

Por último, es fundamental cuidar al máximo la temperatura para el cultivo del cáñamo. Sin duda este tipo de plantas conseguirán unos mejores resultados si se tiene especial cuidado con su temperatura. En los momentos de floración recomendamos la temperatura de entre 18 y 26 grados mientras que por la noche las plantas siempre estarán mejor entre 20 y 24 grados. Asimismo, si las temperaturas son muy bajas esto puede llegar a ser especialmente peligroso para la salud de tus plantas con lo que es importante evitar estos problemas. Lo mejor es usar un termómetro para controlar la temperatura de forma sencilla y utilizar radiadores e incluso el aire acondicionado para poder cambiar la temperatura con garantías siempre que sea necesario para que puedas mantener tus plantas sanas y en las mejores condiciones posibles.

Compártelo en tu red social: